1ª de cuá

Dos personas escriben en este blog (queda indicado quién escribe qué al inicio de cada entrada): Titolino y Titolina, pretendemos contar estados de ánimo, recuerdos, pequeños momentos, fantasías y deseos. Bienvenidos los que sienten de verdad o los que guardan un pequeño espacio dentro para hacerlo algún día... ***Textos e imágenes registrados en la Propiedad Intelectual. Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso expreso de los autores***

16 septiembre 2006

Nanas con nariz de goma.

****Titolina eres tú****

No deberían abrirse heridas del pasado.
Deberían enterrarse como entierran los perros su mierda.
O lo intentan.
Fobias cantan alegremente los traumas,
Y se ensañan con el estribillo
Como lo hacen contigo.
Ya lo dije, no deberíamos tener más miedo del que podemos aguantar.
Sin duda, has sufrido más de lo estipulado como máximo,
En las credenciales del dolor.

Te miro y sé qué volverá a repetirse.
Y qué, por suerte, jamás.
Te miro y lo siento, las lágrimas,
Sobre todo las que fueron por él.

Nunca he podido hablar de ti sin emocionarme.
Tú me ayudaste a levantarme,
Cuando ya no quedaba más que hacer en la vida.
No te culpo por las veces que no supiste entenderme,
Porque siempre tenías un buen abrazo preparado para mí.
Dejarlo todo, mover montañas, con tanta fuerza, sólo por hacerme feliz.

Odio esa vida que te trata con garrote vil,
Y te admiro, porque, nunca te falta tiempo para levantarte,
De las mil caídas que has tenido.

Y ahora, no puedo hablar de ti sin esconder en mis palabras,
Lo que daría por poder devolverte todo lo que me has dado.
Algún día, algún día…

No puedo escribir más, me ahogo en un mar de lágrimas,
Siempre has sido la perfecta anfitriona
Para empezar en esto de la vida.

De ti vengo, en ti soy,
Y por ti soy lo que soy,
Líquido amniótico en el que mecerme,
Agua que respirar.
Que no me toquen el ombligo,
Que jamás nadie me toque el ombligo,
Es la cicatriz más hermosa, que me recuerda, cada día,
Que somos una misma persona,
Que estás en mí,
Que estoy en ti.
Que te quiero, por encima de todas las cosas,
Por enseñarme,
Que siempre hay que volver a levantarse,
No importa las veces que caigas.

Te debo tanto, tanto,
Como la luna a cada estrella que,
Fieles cada noche,
le hacen compañía.

Cuánta luz en ti, mi ave fénix,
Cuánto amor que darte en un sólo abrazo.
Siempre me quedo corta
En cada beso de buenas noches.

Acariciabas mi pelo de madrugada,
si mil preguntas hacía al cielo,
mil me contestabas.

Soy hija del circo,
De aquellos que me contaban los cuentos con moraleja,
Me cantaban nanas con nariz de goma,
Y a veces, nanas de la cebolla.
(que yo tarareaba entre sueños para dormir)
Y con una palabra, les bastaba,
Para crear las más grandes ilusiones
Y luego hacerlas realidad.
Volar subidos a una vespa,
Aprender a nadar,
Nunca me faltó de nada,
Y en cada libro, exposición, concierto y teatro
Creasteis un alma itinerante
Que busca los sentimientos más bellos,
Aquellos que los buenos no sueltan
Aquellos en los que me envolvisteis los dos.

Tú, nunca estarás sola.
Yo, nunca estaré sola.
Qué suerte la mía,
Haberme topado con la persona más buena del mundo
sin duda, tú, …mamá…


NANAS DE LA CEBOLLA (Miguel Hernández)

"La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre."

(Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer, en la que le decía que no comía más que pan y cebolla)

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2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿Esa foto la has hecho tú? Como diría Sara Montiel "¿Pero qué invento es éste?"

Me parece un poco kk.

6:32 p. m.  
Blogger chá said...

¿qué foto? en este post aún no he puesto foto! (llevo intentándolo unrato, algún día lo conseguiré!!)

Si te refieres a la de abajo, es del Titolino, ¿por qué kk?

Ya me comentarás.

Un beso.

Titolina

1:14 a. m.  

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