1ª de cuá

Dos personas escriben en este blog (queda indicado quién escribe qué al inicio de cada entrada): Titolino y Titolina, pretendemos contar estados de ánimo, recuerdos, pequeños momentos, fantasías y deseos. Bienvenidos los que sienten de verdad o los que guardan un pequeño espacio dentro para hacerlo algún día... ***Textos e imágenes registrados en la Propiedad Intelectual. Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso expreso de los autores***

29 julio 2006

Es todo tan falso y simple.

*escribe Titolino*

Ni alimentarse del pasado, ni darle cuerda a los recuerdos.
Gabriel Celaya.

Ayer fue un día de esos que parecen iguales, metódicos y en los que los sentimientos están tan asumidos que ni tan siquiera amortiguan uno de tus dos pasos.
Mi primer día de trabajo, tan falso…, vestido de Cerdo con camisa azul de lino sin una arruga, pantalón negro de señorito y zapatitos finos de camarero de chiringuito.
Edificio de oficinas, cámaras en blanco y negro en busca del sexo más guarro y sucio que puedan guardar las columnas del parking entre señoras y señores con olores a perfume de cincuenta euros.
Sonrisas a todo Cristo, pitillos a escondidas como si fuese un preso con la puerta abierta desde la recepción de tan frío lugar.
Allí sentado siete horas sin hacer nada, leyendo la prensa diaria; diez bocetos de trhow-up sucios, mal rellenados con la línea negra a fat cap sin mirar al trazarla sobre los paneles de mármol veneciano del maldito Hall.
Miré las piernas de las secretarias como cualquier Manolillo español a lo Paco Martínez Soria.
Escribí versos feos de fuga en papel de la empresa, hice de todo sin hacer nada allí sentado. Fue entonces cuando descubrí el silencio, apagué “Con esos ojitos” de siete notas de la discografía mental. Lo miré cara a cara, descubrí los abismos más amarillos que había visto en los espejos: Hacer repaso, mirar dentro.
¡Allí están!, son los sentimientos.
Trece horas antes me dijeron que me amaban, no lo creí, trece horas después tampoco.
¿Por qué?, no lo entiendo, debería llenarme de blanco, gritar la los perros a dos centímetros de sus caras. Recuerdos, recuerdos….Shit!!!

¡A tomar por el culo!, que ridículo vestido de gilipollas, aburrido y sentimental.
Falsedad, de esa que no es ,pero es la que utilizamos para justificarnos, para limpiarnos por dentro.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

venderé tus fotos disfrazado de "humano normal" al mejor postor.

Recuerda que un cuarrécano es uno que soñó con ser pisto pero que nunca pudo ser.

Se te quiere en función de "kill da sosez"

10:26 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Si, pero seguro que dentro de esa falsedad como tu bien dices estabas to wapo...animo que hay que probar a disfrazarnos de vez en cuando!

11:39 p. m.  
Blogger chá said...

Teresita, y tú cuando te vas a disfrazar??

Que yo lo vea y mi cámara tb.

Jeje, iaio true love...

Titolina-.

4:32 p. m.  

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